miércoles, 19 de julio de 2017

Elementos para la movilidad sustentable

La noticia en el ámbito nacional con la que ha contribuido Morelos en estas semanas deja muchísimo que desear. El socavón que se produjo en el paso exprés es una muestra de lo que pasa en nuestro país en los procesos de construcción de obra pública. Estos procesos alimentan el descontento crónico de la población que protesta airadamente en las redes sociales. Estas protestas muestran ya un hartazgo exacerbado que presagia brotes violentos. La sociedad mexicana está al borde de revueltas sociales mayúsculas. Los hechos que en estos primeros años del milenio han mostrado el comportamiento violento de algunas poblaciones. Estas manifestaciones en contra de la policía han sido motivadas por defender las ventas de combustibles robados y son un claro ejemplo de la violencia reprimida por la ausencia de satisfactores en esas comunidades. La situación de extrema pobreza de nuestra población no ha sido aquilatada por parte del sector gobernante y empresarial que continua teniendo comportamientos corruptos y de egoísmo extremo pensando en beneficios individuales a costa de romper todo pacto social.
Sin embargo, considero que mencionar las faltas o mostrar un enojo en las redes sociales no es adecuado para conseguir solucionar esta problemática que tiene muchísimas aristas y dada la profunda descomposición social a la que enfrentamos necesitamos proponer soluciones y con mayor empeño participar en ellas.
Dado que empecé con el socavón en el paso exprés de Cuernavaca, considero adecuado continuar con él. En estos momentos tenemos la oportunidad como sociedad morelense de actuar en conjunto y empezar a construir soluciones de largo plazo para una movilidad sustentable.
Primero debemos enfatizar que la movilidad debe estar centrada en el peatón que es el nivel de mayor alcance y mayor profundidad social. Este simple hecho ya condiciona severamente la posible transformación del paso exprés, ya que implica la construcción o la adecuación de este paso para albergar la movilidad peatonal. Imaginemos una vía con tres amplios carriles y acotamiento y un carril modificado por donde se pueda caminar o andar en bicicleta. También podría tener segmentos donde hubiera pequeños comercios de calidad. Este paso exprés podría tener hasta interés turistico y recreativo para la población de Cuernavaca y otros lugares.
Al final del paso exprés, por allá del puente entre Temixco y Emiliano Zapata o precisamente a la mitad de él entre Plan de Ayala y Paseo Cuahnahuac la construcción de puentes peatonales y para bicicletas (con los atributos mencionados para el paso exprés) podrían incrementar la calidad de vida de la población. Así hoy los gobiernos de los tres niveles en dos puntos cercanos al paso exprés tienen la oportunidad de construir ejemplos para la movilidad sustentable. Por supuesto que también un impulso al uso del transporte eléctrico en el sector de transporte público sería una estupenda señal.


Por supuesto que este concepto de movilidad urbana requiere de cuatro aspectos fundamentales: el compromiso de largo plazo con la ciudad, la consideración de las necesidades y preferencias sociales, la configuración de un sistema de movilidad con miras en el largo plazo y la capacidad de gestión gubernamental. Esto último requiere que los ciudadanos elijan a las autoridades con base en conocimiento y no basados en la popularidad.
Así un sistema de movilidad debe: estar centrado en el peatón, privilegiar las acciones enfocadas a la seguridad, garantizar su accesibilidad, mostrar resiliencia (la capacidad para contender con situaciones fortuitas y recuperarse con bajos costos económicos, sociales y ambientales) y mostrar calidad (sus componentes deben contar con los requerimientos y propiedades adecuadas para cumplir con sus funciones). Claramente el actual paso exprés no cumple con estos cinco principios de funcionamiento para un elemento de transporte sustentable.
Muchos lectores estarán de acuerdo en que muy pocos elementos para la movilidad en nuestro país estan diseñados pensando en estos cinco principios de funcionamiento básico.
La primera acción para conseguir sistemas de transporte en nuestras comunidades es compartir la información y trabajar en construir soluciones específicas para cada entorno que satisfagan las necesidades de las personas.
Invito a construir estas soluciones participando en discusiones y elaboración de planes de largo plazo y su posterior implementación.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 19 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 12 de julio de 2017

Insisto debemos prepararnos para la transición a los vehículos eléctricos

En el año 2012 comentaba sobre la conveniencia de cambiar a vehículos eléctricos en lugar de continuar usando los de combustión eléctrica y del transporte individual al colectivo. Es más en el año 2015 realicé un somero análisis sobre el tema para concluir que salvo el costo inicial de inversión el kilómetro recorrido en un auto eléctrico era más barato que el mismo kilómetro recorrido en un auto de gasolina (hoy en día todavía es correcto). En enero de 2016 llamaba la atención a las empresas que forman parte de la cadena de suministro de la industria automotriz a considerar la posibilidad de innovar para adaptar sus líneas de producción a la transición a los vehículos eléctricos. Es más aquí hay una lista de las entradas de este blog con el tema de vehículos eléctricos, así que este tema no es nuevo y lo considero muy importante para la transición hacia una movidad sustentable.


Dado los últimos acontecimientos parece que el momento de la transición ha llegado.
La semana pasada se anunció el primer automóvil eléctrico totalmente fabricado en nuestro país, el Zacua, que con una producción muy modesta de unos 100 vehículos en el primer año incursiona en el mercado compitiendo con compañías multinacionales. Deseamos larga vida a este proyecto, pero desde mi perspectiva requiere un mayor impulso. Continuemos abonando sobre la discusión de la conveniencia de los vehículos eléctricos.
En el entorno mundial, la Agencia Internacional de Energía (IEA) recientemente mencionó que la electrificación del transporte es el camino más importante para disminuir el uso de hidrocarburos. Pronostica que el mercado crecerá unas 28 veces para el 2030. Este pronóstico está basado en que en el 2015 había aproximadamente 1 millón de autos eléctricos y en el 2016 ya se contaban con 2 millones de estos.
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) coincide con estos datos y además manifiesta que el crecimiento de la planta de vehículos eléctricos permitiría una mayor participación de la energía renovable variable en el sistema eléctrico, mediante cinco acciones: (i) el uso activo de las baterías de los vehículos como sistemas móviles de almacenamiento; (ii) el reuso de las baterías otorgándoles una "segunda vida" como sistemas estacionarios de almacenamiento; iii) el despliegue generalizado de tecnologías e infraestructuras de recarga para las baterías; (iv) la evolución en el comportamiento de los propietarios para seleccionar las horas de carga de los vehículos de acuerdo a las tarifas horarias; y (v) la aportación de otros servicios auxiliares desde los vehículos eléctricos a la red, tales como regulación de frecuencia, aplanamiento del pico de demanda, soporte de potencia para mejorar la capacidad y asegurar el funcionamiento de la red mediante energía almacenada en las baterías de los vehículos eléctricos. En resumen estos son cinco puntos que podemos considerar y el estudio concluye que los beneficios de los vehículos eléctricos incluyen cero emisiones de gases de efecto invernadero por el tubo de escape y, por lo tanto, menos contaminación del aire local y, dependiendo de la generación de energía, menores emisiones de CO2. Los vehículos eléctricos también pueden reducir la contaminación acústica en las ciudades. Como ya he mencionado exisen varios otros beneficios ocultos en el uso de los vehículos eléctricos. Además IRENA sugiere que los gobiernos deberían considerar la posibilidad de promover los vehículos eléctricos de dos ruedas y los autobuses eléctricos como una manera de reducir la contaminación y el ruido en las regiones pobladas.
También en el reporte de IRENA se menciona que suponiendo que todos estos nuevos vehículos eléctricos consumieran electricidad renovable al 100%, se necesitarían alrededor de 450 teravatios-hora (TWh) por año de electricidad renovable adicional a la actual para el 2030. Esto equivale al 1.5% del total de la generación de electricidad hoy en día. Es decir, este cambio a la movilidad eléctrica no implica un esfuerzo muy grande para los sistemas generadores de electricidad. Así que el argumento de que se requerirían muchas más plantas generadores de electricidad no es válido.
Como ya he mencionado antes, de haberse promovido el uso de transporte eléctrico hubiera evitado la continuidad del programa caduco de “Hoy no circula” de la Ciudad de México y el aire que se respiraría en esa ciudad sería mucho menos sucio.
Por estas razones, me atrevo a sugerir que los gobiernos locales promuevan el uso de los vehículos eléctricos tanto en la movilidad individual, familiar como en lo colectivo.
Además, insisto, la industria proveedora para las armadoras automotrices en nuestro país deben prepararse para la transición hacia los vehículos eléctricos. De otra manera, seremos testigos de la migración de estas armadoras a otros lugares del planeta con el consecuente desempleo y mayor pauperización de nuestra población.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 12 de Junio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Parque Ecológico Chapultepec en Cuernavaca

Los fines de semana me gusta mucho pasear en la mañana por el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca; caminar escuchando el golpeteo constante y desordenado del agua mientras desciende por el arroyo es muy relajante. El paseo en medio de ahuehuetes y otros árboles nos permite olvidar por algunos momentos que estamos en medio de la ciudad de Cuernavaca. En esos momentos mañaneros, en cualquier época del año, reafirmo mi convicción de haber seleccionado adecuadamente a Cuernavaca como la ciudad donde deseo vivir. Su clima permite, incluso en invierno, pasear en playera a las 7:00 hrs y disfrutar del aire fresco; en verano el sonido del arroyo puede ser fuerte y más, después de una noche de tormenta. En resumen me encanta disfrutar de este parque. Lo mismo puedo ver de los paseantes. En las mañanas muchos corredores o caminadores se dan cita desde las 6:00 hrs., contribuyendo con dos pesos para poder entrar. Esta cuota es realmente pequeña para el mantenimiento que requiere un lugar como este parque. Debo decir que después de las 10:00 la cuota de entrada se incrementa a diez pesos, pero este se paga con gusto dada la belleza y tranquilidad del parque.
En semanas anteriores he leído en Internet en algunos portales críticas muy agrias sobre el poco mantenimiento del parque. En mi opinión hace falta más mantenimiento, pero se mantiene limpio y en buen estado en general. Los servicios siempre están limpios y Tizoc el perro Xoloitzcuintle pasea contento por el lugar se le ve bien alimentado o no mendiga por alimento acusando así que se siente satisfecho.
Todo estos antecedentes para decir que el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca es un lugar para disfrutar y que es uno de los pocos lugares públicos para que las familias cuernavasenses disfruten. Durante los últimos años he sido testigo de continuos esfuerzos para darle mantenimiento y, por supuesto hay puntos para mejorar, por ejemplo la parte alta de la pista de trote requiere adecuaciones para el desagüe y más en estos días de lluvias hay partes que se encharcan. Las escaleras que van de esa parte alta al camino principal también requieren un mantenimiento, el reloj solar requiere de un ajuste en su orientación, etc.


Un punto importante a resaltar es que por casi un año el lago estuvo cerrado por desperfectos causados durante las obras del libramiento. Es precisamente la obra del libramiento que también requiere una revisión urgente. Al estar en la parte más sureña del lago, que está por debajo de uno de los puentes del libramiento, se puede oír el golpeteo de segmentos del libramiento al pasar de los camiones por él. Si, se oye tac, tac al paso de los vehículos en la parte superior. Por supuesto, este ruido no es normal e indica que alguna parte del libramiento no está bien acoplada. Cada vez que pasa un vehículo por ese lugar provoca que dos partes se golpeen, es muy probable que este golpeteo deteriore al menos a una de las partes provocando su posterior destrucción. Este es uno de los puntos para retomar con la compañía constructora del libramiento de Cuernavaca.
Por cierto, está pendiente la apertura del puente del distribuidor vial Palmira a los habitantes del centro y sur de Cuernavaca. Hoy en día solamente lo pueden usar aquellos que utilizan la salida de la Paloma. Como ya lo he mencionado sería conveniente abrirlo para que los cuernavasenses tengan la oportunidad de usar una vialidad que les causó años de obstrucciones. Situación similar debe ser abierta para el sentido sur.
En fin, regreso al Parque Chapultepec, este lugar requiere el concurso de muchos actores sociales para propiciar que tenga un mayor desarrollo. Tiene posibilidades de contar con un trenecito eléctrico, una planta minihidráulica generadora de electricidad, una casa ecológica (que requiere una mejor diseño para mostrar adecuadamente las tecnologías que tiene), etc. Considero podemos trabajar en conjunto (gobierno, empresas, academia y sociedades civiles) para poder incrementar el disfrute que hoy en día tenemos los cuernavasenses con él.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 5 de Junio en el periódico la Unión de Morelos